martes, 5 de noviembre de 2013

Hijos Parentales: roles en confusión

- ilustración: kipuruki.blogspot.com -
Prog. Orientación Psicológica
Ps. Pamela Pavat 


Dividir el tiempo entre las distintas actividades de la universidad para algunos ya resulta un trabajo complejo, pero hay otros que a esto le suman el cuidado de los padres y hermanos porque sienten que hacerse cargo de la familia es también su obligación. Si te sientes así, tal vez el concepto de hijo parental ahora te haga más sentido.

Se trata de aquellos niños, adolescentes y/o jóvenes que se sienten obligados a asumir la responsabilidad de los adultos y a mantener un estado de equilibrio al interior de su familia, dejando incluso de lado parte de las responsabilidades de su propio rol.

Sin embargo, más allá de las funciones que puedas desempeñar como “pilar fundamental” de tu familia ― entregar permisos, ser el soporte económico, encargarte de los quehaceres de la casa, entre otras ― ¿qué pasa y quién puede ayudarte cuando te sientas débil? ¿No puedes dejar de ser el soporte de tu familia? En este escenario es muy fácil sentirse sin alternativa, ya que no pareciera haber opción siquiera de sentir emociones, excepto quizás culpa y angustia.

Sentir, pedir ayuda y confiar en los demás no es señal de debilidad, sino todo lo contrario. Es importante entender que hacerlo no significa molestar ni preocupar, ya que buscar apoyo y consejo en los más cercanos es algo natural y parte de nuestro desarrollo. 

Ser un apoyo para tu entorno es a veces necesario e incluso positivo, pero si esto se mantiene en el tiempo disminuyes las posibilidades de seguir adelante, reconociendo y dando espacio al desarrollo de las fortalezas del resto. ¡Suelta las riendas! No te impongas o autoexijas. Ayuda de la mejor manera posible tu familia, siempre intentando evitar cargar con la responsabilidad de los demás.